26 agosto 2006
22 agosto 2006
19 agosto 2006
18 agosto 2006
17 agosto 2006

Mi cuerpo no reclama nada aceptando que el tiempo sostenido por el miedo, no es tiempo.
Claro. Oscuro. Caminos. Encrucijadas. Árboles. Idas. Vueltas. Parar. Seguir. Día. Noche. Momentos. Círculos. Cuadrados, Rectángulos. Decisiones. Puntos de vista. Propuestas. Gritos. Silencios. Caricias. Sí. No. Tal vez. Pronto. Lo mío. Lo tuyo. Lo de todos. Modificar. Mantener. Necesidad. Obligación. Modelos. Formas. Ideales. Conjunciones. Sinónimos. Antónimos. Sin embargo. Pero. ¡! ¿?. ; - “” ()...Verano. Otoño. Invierno. Primavera.
Y entonces, uno dice gracias, amanece al día siguiente y dice gracias. Da un paso, luego otro, y otro y otro. El gran círculo ha comenzado a gestar sus formas, las sensaciones fluyen y consigo, consigo el vacío. Aquello tan profundo por llenar... (¿Pero lo hay?). Llega la noche y sigue y sigue. ¿Entonces? Entonces no pasa nada. El mundo sigue, los trenes siguen, las flores siguen, el río sigue. Todo siempre sigue. ¿Será esa maldita infatigable marcha del hacer que no esta dispuesta a detener su ritmo? Pero claro, decir, mostrar, gritar, expresar, pensar, llorar, reír, desear, ¿para qué?, el deseo no es realidad, el deseo es esperanza, es apuesta y eso no es real.
Pasa otro día, el círculo sigue fluyendo, el río sigue fluyendo. Te arrastra, te sumerge en su corriente y ya estas adentro. Miras hacia fuera y nada, absolutamente nada. Cierras tus ojos, bajas los brazos y esperas la siguiente corriente y continua tu marcha.
Un nuevo día a comenzado, ya sos real, sigues a la corriente y pisas sobre concreto, sin sueños, sin deseos sin claros ni oscuros, sin encrucijadas, sin árboles, sin idas ni vueltas, ya no te detienes ni sigues. Sabes que hay un día y al final llega la noche. Pasas los momentos riendo, recibes propuestas, tomas decisiones, Escuchas algún grito. Mimetisas con alguna forma, encuentras algún sinónimo, ya no dices ni si ni no, ya no tienes necesidades, ni lo propio ni lo tuyo, ni siquiera lo de todos. Asumes tus responsabilidades y obligaciones, nada de sin embargo, ni de verano ni de otoño, primavera o invierno.
Ya estás listo, ahora di gracias, sigue la corriente y sé realista. No sueñes, solo di gracias y sigue para adelante.
Ya vez, hay otro día y otro día, siempre va a ver otro día. Pero sobre todo no sueñes ni tengas deseos, siempre se realista y di gracias, bendice este “sagrado” circulo que fluye que fluye y nunca para.
Pero cuando llegue el momento, tu momento. Estarás listo y abandonaras el laberinto. Pero sólo por arriba.
Claro. Oscuro. Caminos. Encrucijadas. Árboles. Idas. Vueltas. Parar. Seguir. Día. Noche. Momentos. Círculos. Cuadrados, Rectángulos. Decisiones. Puntos de vista. Propuestas. Gritos. Silencios. Caricias. Sí. No. Tal vez. Pronto. Lo mío. Lo tuyo. Lo de todos. Modificar. Mantener. Necesidad. Obligación. Modelos. Formas. Ideales. Conjunciones. Sinónimos. Antónimos. Sin embargo. Pero. ¡! ¿?. ; - “” ()...Verano. Otoño. Invierno. Primavera.
Y entonces, uno dice gracias, amanece al día siguiente y dice gracias. Da un paso, luego otro, y otro y otro. El gran círculo ha comenzado a gestar sus formas, las sensaciones fluyen y consigo, consigo el vacío. Aquello tan profundo por llenar... (¿Pero lo hay?). Llega la noche y sigue y sigue. ¿Entonces? Entonces no pasa nada. El mundo sigue, los trenes siguen, las flores siguen, el río sigue. Todo siempre sigue. ¿Será esa maldita infatigable marcha del hacer que no esta dispuesta a detener su ritmo? Pero claro, decir, mostrar, gritar, expresar, pensar, llorar, reír, desear, ¿para qué?, el deseo no es realidad, el deseo es esperanza, es apuesta y eso no es real.
Pasa otro día, el círculo sigue fluyendo, el río sigue fluyendo. Te arrastra, te sumerge en su corriente y ya estas adentro. Miras hacia fuera y nada, absolutamente nada. Cierras tus ojos, bajas los brazos y esperas la siguiente corriente y continua tu marcha.
Un nuevo día a comenzado, ya sos real, sigues a la corriente y pisas sobre concreto, sin sueños, sin deseos sin claros ni oscuros, sin encrucijadas, sin árboles, sin idas ni vueltas, ya no te detienes ni sigues. Sabes que hay un día y al final llega la noche. Pasas los momentos riendo, recibes propuestas, tomas decisiones, Escuchas algún grito. Mimetisas con alguna forma, encuentras algún sinónimo, ya no dices ni si ni no, ya no tienes necesidades, ni lo propio ni lo tuyo, ni siquiera lo de todos. Asumes tus responsabilidades y obligaciones, nada de sin embargo, ni de verano ni de otoño, primavera o invierno.
Ya estás listo, ahora di gracias, sigue la corriente y sé realista. No sueñes, solo di gracias y sigue para adelante.
Ya vez, hay otro día y otro día, siempre va a ver otro día. Pero sobre todo no sueñes ni tengas deseos, siempre se realista y di gracias, bendice este “sagrado” circulo que fluye que fluye y nunca para.
Pero cuando llegue el momento, tu momento. Estarás listo y abandonaras el laberinto. Pero sólo por arriba.
15 agosto 2006

03 agosto 2006

Partiendo desde la reconciliación, el uno puede llegar hasta el cenáculo de los unos atravesando una encrespada custodia. Propio del uno es demandar la posesión de la verdad a través de su rito. Esto lo hace capaz de superar hasta sus propias plagas. Lo dado en otro tiempo es proyectado en el futuro como visión cosmopolita del encuentro masivo de los unos en la sagrada congregación. Ellos saben muy bien que el paso del tiempo no trae la salvación; esto es innegable hasta para el propio uno. Se sabe que solo vasta ser para existir, el cambio es producto de modificar su ubicación y los unos están donde su deseo.

Todo en el mundo es cíclico y en un no tiempo dar giro estrecha la consecuencia. Es la propia conciencia del hombre que pasa a través del ciclo la que lleva el proceso hacia la exquisitez de lo supuesto. El doméstico inmóvil sobre su propio ego rodea un imaginario horizonte que persigue en infinita gracia de la miseria del recuerdo.